jueves, 3 de junio de 2010

Mujeres Yukpa denuncian y exigen respeto a su dignidad violada por militares del Fuerte Macoa

Las mujeres violentadas en su intimidad por soldados del Fuerte Macoa, cuya dirección está a cargo de Mateo Rafael Adames Weiland, General de Brigada, Comandante de la 12 Brigada de Caribes, acudieron a la Defensoría del Pueblo de Maracaibo y a los medios de comunicación el miércoles 26 de mayo de 2010 y al día siguiente a la Fiscalía Segunda del Ministerio Publico a denunciar ser victimas de una serie de atropellos y violaciones a sus derechos humanos y a su condición de mujer y en especial a sus derechos propios de genero y de mujeres indígenas por parte de soldados del Fuerte Macoa.


Los sábados y domingo, las mujeres indígenas al visitar a sus familiares detenidos en el Fuerte Macoa son obligada, algunas veces bajo amenazas de ser detenidas, a desnudarse por los soldados encargados de la requisa sometidos estos a su ves por el imperativo de ordenes superiores, sin importarles su particular manera de ser y estar, su cultura, usos y costumbres como mujer Yukpa, su moral ante el hombre, ante el hombre extraño (guatía) y ante su cuerpo.

La esposa de Sabino Lucía Martínez Romero, de 41 años, declaró en la Defensoría del Pueblo, a una abogada defensora de apellido Villasmil, y al otro día al Fiscal Auxiliar del Ministerio Público Freddy Reyes, que muy pocas veces son mujeres las que le obligan a desnudarse, u hombres y mujeres a la ves, casi siempre son sólo hombres, soldados, y que ella obedece porque hablan duro y portan armas largas, ella les tiene miedo, pero “en la Sierra de Perijá las mujeres no les tienen miedo a soldados. Al desnudarse les tocan sus cuerpo y a eso a ella le da rabia y pena; Elena Romero, de 62 años, hermana mayor de Sabino, le obligan los soldados a quitarse también la pantaleta, e inmediatamente al hacerlo comienzan a reírse, ella les grita con rabia que ella es mujer, no animal, ni mono ni perro para que de ella se rían.

Valientemente Lucía denunció en la Fiscalía que en diciembre pasado un soldado de la requisa le dijo que se buscara dos millones de bolívares (2.000 BF) para dejar salir a su marido, ella como no pudo recoger el dinero no se los entregó nunca. Sabino les informó a sus familiares que eso era una trampa, como en efecto fue, a final de año en altas horas de la noche, un soldado le abrió la puerta y le manifestó que podía irse que por allí no había nadie. Sabino le contestó que el iría a juicio. Se le iba a aplicar la Ley de Fuga, es lo que se comentaba al interior del Fuerte.

La hija de Sabino, Guillermina Romero Martínez, de 25 años, su denuncia fue más alarmante, además de desnudarla y tocarle las nalgas como a su mamá, le preguntan si tiene hombre, le proponen hacer el amor, y una vez que fue sólo trataron de obligarla a meterse en el otro cuarto para hacerle el amor. Desde el 24 de diciembre del año pasado no ha vuelto más por temor a ser violada, ya era insostenible la persecución sexual militar. Manifestó durante la denuncia que ella se siente mal y llora por no poder ir a visitar su padre, quien reclama su presencia y denunciar ante los organismos competentes (como en efecto tardíamente se hizo) estos abusos sexuales por parte de los soldados con el silencio cómplice de sus superiores, que permiten que sean soldados hombres las que revisen a las mujeres de los detenidos inconstitucionalmente en el Fuerte Macoa, lugar este de todo tipo de abusos y prácticas coloniales y racistas. Estos no son los hijos de Bolívar que tanto nos habla el comandante Presidente Hugo Rafael Chávez Fría.

Estamos en a presencia, no de un caso aislado que el General Mateo Rafael Adames Weiland no tiene conocimiento, todo lo contrario este es un plan orquestado minuciosamente adentro y afuera de este recinto militar.

Lo creemos así por la manera inconstitucional como fue secuestrado Sabino el 14 de octubre de 2008 del Hospital Coromoto por efectivos del Ejército, la Guardia Nacional y el CICPC, donde estaba recluido para su sus primeros auxilios, su traslado violento e inmediato incomunicación por casi cinco días en el Hospital Militar de Maracaibo, su posterior traslado a la sede de la 11 Brigada de Infantería del Ejército hasta llevarlo directamente al Juzgado de la Villa del Rosario, violentando así sus derechos humanos, como el derecho a la libertad, así como el goce a su debido proceso y a la legitima defensa.

Desde la llegada al Fuerte Macoa, se puso en funcionamiento el plan macabro de Romper la Resistencia y la Moral de Sabino y los otros dos líderes indígenas recluidos: retrazo de la consulta médica en caso de enfermedad, poca y mala comida, algunas veces son las sobras que deja el personal militar, agua sucia, Ley de Fuga frustrada, eliminación de uno de los dos días de visita a los abogados defensores, prohibición a salir fuera del cuarto a caminar o tomar sol, sólo se les permite visita de esposas, hijas y padres. No pueden ser visitados por amigos y otros familiares. El Fuerte Macoa es el Guantanamo de la Venezuela de hoy, acusaciones infundadas y fuera de toda realidad por parte de Mateo Rafael Adames Weiland, General de Brigada, Comandante de la 12 Brigada de Caribes, Fuerte Macoa de Machiques a los abogados y al Defensor del Pueblo del Estado Zulia Antonio Urribarrí de propiciar bochinches con familiares de los detenidos frente al Fuerte Macoa, prohibición de la salida de Sabino Romero Izarra y Alexander Fernández Fernández para firmar de la Villa un Poder a sus abogados defensores para así llevar al Tribunal Supremo de Justicia un Amparo Constitucional.

Fuera del Fuerte Macoa se logra que a casi cuatro meses de ser introducido un Amparo Constitucional por los abogados defensores en el Tribunal Supremo de Justicia (10/02 a 10/06/2010) aún no ha sido admitido pese a ser asignado dicho documento a la propia Presidenta Dra. Luisa Estella Morales. Entonces que se puede esperar, más que sospechar que en todo esto está metida la mano pelúa de algunos altos voceros del Estado gobierno. Más cuando se nombraron siete Fiscales acusadores contra Sabino, Alexander y Olegario y hacen oposición cada vez que la defensa o la Jueza buscan una salida o solución jurídica, como es el caso de suspensión del juicio por parte de la Jueza Quinta de Juicio Erika Carrizo hasta tanto el Tribunal Supremo de Justicia no se pronuncie a favor o en contra de ser ventilado el juicio por la jurisdicción especial indígena del pueblo o nación Yukpa, así como la presentación de un informe por parte de la Fiscalía de las condiciones del lugar de reclusión donde se trasladarán a la comunidad del Tukuko los tres imputados indígenas. Los Fiscales encabezado por los abogados Víctor Valbuena y Abigail Rodríguez se niegan a elaborar dicho informe, y de inmediato apelaron a la decisión de la Jueza Carroz.

Todo está en el limbo político jurídico, incluso la continuación de la demarcación del territorio autodemarcado por el pueblo Yukpa, mientras Sabino, Alexander, Olegario y sus familiares son víctimas de todo tipo de abusos y humillaciones como en los mejores tiempos de la cuarta república.

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